Posición compartida

Llamamiento

El llamamiento es el núcleo ético y político del proyecto.

Quienes habitamos nuestro querido planeta azul aspiramos a vivir en paz con nosotras y nosotros mismos, con las demás personas y en el hogar común que compartimos. Sin embargo, una minoría extraviada busca controlar al conjunto de la sociedad para su propio beneficio, recurriendo a toda forma de violencia: física, con las guerras como ejemplo más extremo; económica, política, racial, de género, religiosa y psicológica. El poder parece estar en manos de personas fuera de control que violan el derecho internacional y los derechos de todas y todos. La protesta limitada hasta ahora parece inútil o insuficiente.

Estamos ante una encrucijada: o seguimos soportando guerras y sufrimientos que se nos imponen, o nos rebelamos y nos unimos para seguir construyendo una sociedad verdaderamente humana y solidaria, como miles de personas venimos intentando por separado. Debemos decidir si seguimos adaptándonos a sistemas construidos sobre el miedo, la violencia y la dominación, o si estamos dispuestas y dispuestos a enfrentarlos de otra manera y a imaginar colectivamente otro camino.

Queremos afrontar esta situación de manera colectiva. Queremos ser la fuerza impulsora de una acción fuerte y poderosa, capaz de abrir el futuro y sentar un precedente, ojalá histórico, que sirva como referencia y tenga la mayor influencia posible a nivel personal y social.

Grupos de diversos orígenes convocan a la ciudadanía y a organizaciones de todo el mundo a enviar una señal decisiva por la paz y la noviolencia en Berlín, del 27 de septiembre al 2 de octubre de 2027.

Esta señal se basará en la paz activa y la noviolencia como herramienta central y como única salida de la confrontación, la destrucción y el sinsentido. Porque entendemos la noviolencia no solo como un ideal ético y una actitud, sino como una práctica personal y social concreta, una estrategia política y cultural eficaz. La rebelión noviolenta no consiste solo en resistir sistemas destructivos, sino también en negarnos a reproducirlos en nosotras y nosotros mismos y en nuestros movimientos.

Sabemos, sin ninguna duda, que la noviolencia no es pasiva, débil ni meramente simbólica. Es una fuerza. Una de las fuerzas más poderosas a las que puede acceder el ser humano.

Nos reuniremos en Berlín para dar testimonio, intercambiar certezas y dudas, compartir experiencias noviolentas y acciones por la paz en todos los campos, y ganar fuerza colectiva para seguir perfeccionando nuestra acción.

Tenemos fe en el ser humano, en su fuerza, su generosidad y su destino. Avancemos hacia un nuevo horizonte, construyendo nuevos pasos hacia la Humanización de la Tierra.

Por un mundo y una humanidad basados en la solidaridad, la paz, la justicia y la noviolencia.

Frente a las guerras y la violencia en todas sus formas... Paz y REBELIÓN NOVIOLENTA.

Lista de apoyos

Organizaciones
Firmantes individuales

Organizaciones y redes

Personas individuales